Palacio Bucarelli: visita a una casa palacio en Sevilla
El Palacio Bucarelli, también conocido como Palacio de los Condes de Santa Coloma, es una de las joyas del barroco civil sevillano que se puede visitar en el centro histórico de la ciudad. Este palacio tiene algo especial: ha permanecido en manos de la misma familia desde el siglo XVII, y hoy abre sus puertas al público para compartir su historia y su patrimonio. Te contamos todo lo que necesitas saber para visitarlo.
Historia del Palacio Bucarelli
La familia Bucarelli llegó a Sevilla en el siglo XVI procedente de Florencia. Antonio de Bucarelli se trasladó a la ciudad en 1615, atraído por la pujanza del comercio con las Indias. En aquel momento, Sevilla era el puerto de entrada y centro neurálgico del floreciente comercio con el Nuevo Mundo, ya que allí se encontraba la Casa de Contratación, que tenía el monopolio mercantil con América.
El palacio fue construido a finales del siglo XVII por orden de Francisco Antonio de Bucarelli y Villacís, I marqués de Vallehermoso. El arquitecto fue Pedro Romero, que también construyó el Palacio Arzobispal y la Iglesia del Salvador. En 1679, el rey Carlos II concedió a la familia el marquesado de Vallehermoso.
El edificio fue declarado Bien de Interés Cultural en 1969. Lo que hace único a este palacio es que nada ha perdido de su carácter primitivo y que ha permanecido habitado por la misma familia durante 14 generaciones. En el siglo XIX, tras el matrimonio de María del Pilar Bucareli con Juan Bautista de Queralt y Silva, octavo conde de Santa Coloma, quedaron unidos ambos títulos nobiliarios.
La familia y su legado
La familia Bucarelli tuvo un papel destacado en el comercio con América. Entre sus cargas destacaban especias como el clavo, la canela, la pimienta negra, el jengibre, el cardamomo, la nuez moscada, la vainilla o el cacao. También comerciaban con oro, plata, sedas y cerámicas.
Con el paso de las generaciones, fueron muchos los personajes de la familia que destacaron, especialmente en la esfera militar, política o religiosa. Algunos miembros de la familia ocuparon cargos como Virrey de Perú, Teniente General de los Ejércitos Reales o Deán de la Catedral de Sevilla. Estos personajes dan nombre a las suites del apart-hotel que funciona en parte del palacio.
El edificio: arquitectura barroca sevillana
El palacio ocupa una manzana entera de 3.600 metros cuadrados, entre las calles Santa Clara (donde está la entrada principal), Dalia, Santa Ana y Teodosio, en el barrio de San Lorenzo, al noroeste del centro histórico.
La fachada principal en la calle Santa Clara es una larga pared de ladrillo visto, pintada solo en su planta baja. Se divide en nueve calles separadas por pilastras. De manera asimétrica se sitúa la portada barroca coronada con el escudo de armas de la familia Bucarelli. La fachada no busca destacar del resto del caserío, sino integrarse en el conjunto urbano.
Elementos arquitectónicos destacados:
El pórtico de entrada y el apeadero dan paso al imponente patio de columnas, construido con columnas de mármol rosado. Este patio porticado representa una síntesis entre la tradición constructiva del sur de España y las casas coloniales de Hispanoamérica.
La escalera de caja cerrada comunica las distintas plantas del edificio. La capilla familiar conserva su uso original. Los jardines interiores aportan luz y frescor al conjunto. El taller de escultura y los antiguos espacios destinados al comercio de mercancías de ultramar muestran la doble función que tenía el palacio: zona privada residencial y zona de trabajo comercial.
La visita al Palacio Bucarelli
La visita recorre toda la planta baja del palacio y permite conocer tanto la zona privada de la familia como la que estaba destinada al comercio. El recorrido incluye:
Pórtico de entrada
Apeadero
Antiguas caballerizas
Patio de columnas de mármol rosado
Capilla familiar
Escalinata
Logia
Jardines
Patio de servicio
Taller de escultura
Salones de verano
Lo especial de esta visita es que no se trata de un museo, sino de una casa habitada. La familia Queralt (actualmente tres hermanos, sus familias y su padre, el Conde de Santa Coloma) sigue residiendo en el palacio. Por eso verás fotos personales y objetos cotidianos que hacen la visita más auténtica e inmersiva.
La visita se realiza con audioguía, disponible en español, inglés y francés, con una duración aproximada de 45 minutos. La audioguía cuenta la historia del edificio, de la familia y de los personajes históricos que nacieron entre estos muros.
Información práctica para tu visita
Ubicación: Calle Santa Clara, 23 (barrio de San Lorenzo)
Duración de la visita: 45 minutos aproximadamente
Horarios:
Horario de verano (junio a septiembre):
Apertura: 9:00 a 13:00 horas
Cierre de acceso y taquilla: 12:15 horas
Horario de invierno (octubre a mayo):
Apertura: 10:00 a 14:00 horas
Cierre de acceso y taquilla: 13:15 horas
Días de cierre:
Domingos
1 y 6 de enero
25 de diciembre
Viernes Santo
Miércoles de Feria
Precios:
Adultos: 10€
Niños de 6 a 16 años: 8€
Niños de 0 a 5 años: Gratis
Tarifa reducida (estudiantes, discapacitados, desempleados, jubilados y residentes en Sevilla): 8€
La tarifa reducida debe acreditarse con el carnet correspondiente al inicio de la actividad.
El Palacio Bucarelli está en el barrio de San Lorenzo, una zona del centro histórico menos transitada por turistas pero con mucho encanto. Cerca del palacio puedes visitar la Basílica de Jesús del Gran Poder, la Iglesia de San Lorenzo, o simplemente pasear por las calles tranquilas del barrio.
Desde el barrio de San Lorenzo puedes bajar caminando hacia el centro (unos 15 minutos) para visitar la Catedral, el Real Alcázar o el Barrio de Santa Cruz. O puedes acercarte a la Alameda de Hércules, la plaza más alternativa de Sevilla, con muchas terrazas y ambiente local.
Y si quieres completar tu visita con otra perspectiva de Sevilla, te esperamos en la Torre del Oro para un paseo en barco por Sevilla. ¡Hasta pronto!
Exposición Iberoamericana de Sevilla 1929: historia y legado
La Exposición Iberoamericana de 1929 fue un evento internacional que dejó su huella en Sevilla. Desde nuestros paseos en barco por Sevilla navegamos cada día por un río que fue modificado para aquel certamen, pasamos junto a edificios que se construyeron para la exposición y que hoy tienen otros usos. En este artículo te contamos qué fue exactamente esta exposición, cómo surgió, qué se construyó y qué puedes visitar hoy en día de aquel evento que tuvo lugar hace casi un siglo.
¿Qué fue la Exposición Iberoamericana de 1929 en Sevilla?
La Exposición Iberoamericana fue un evento internacional celebrado en Sevilla entre el 9 de mayo de 1929 y el 21 de junio de 1930. Se realizó para mostrar el hermanamiento entre España, Hispanoamérica, Estados Unidos, Portugal y Brasil. Participaron dieciocho estados extranjeros, además de pabellones de regiones y provincias andaluzas.
La exposición coincidió en el tiempo con la Exposición Internacional de Barcelona de 1929. Ambas formaron parte de un proyecto común denominado «Exposición General Española», aunque cada una tenía su propia identidad temática.
El recinto de la exposición se ubicó en la zona de los jardines del Palacio de San Telmo, el Parque de María Luisa (donado a la ciudad en 1893 por la infanta María Luisa Fernanda de Borbón), el Paseo de las Delicias, el Huerto de la Mariana y el Naranjal. En el recinto se construyeron 117 edificios, de los cuales se conservan 25 actualmente.
Los orígenes del proyecto (1905-1914)
La idea de celebrar una exposición internacional en Sevilla tiene su origen en eventos anteriores. En 1905, Cristóbal Vidal Salcedo organizó la Exposición de Productos Sevillanos e Industrias Agrícolas en los jardines del Teatro Eslava. El éxito de aquel certamen plantó la semilla de un evento mayor.
Entre 1908 y 1909, Luis Rodríguez Caso organizó un festival llamado «España en Sevilla» con artistas de distintas regiones del país. El 25 de junio de 1909 propuso a las autoridades locales la realización de una exposición ultramarina. El proyecto recibió el apoyo del alcalde Joaquín de Haro Conradi y de diputados como Pedro Rodríguez de la Borbolla y Estanislao D’Angelo.
El 20 de febrero de 1910 se conformó la Comisión Gestora, que empezó a estudiar aspectos como la financiación y el precio de las entradas. La comisión se reunió con el presidente del Gobierno José Canalejas en febrero y marzo de 1910 para proponerle la realización del certamen. El 14 de marzo de 1909 se organizó una manifestación de 30.000 personas en apoyo a la exposición en presencia del rey Alfonso XIII.
El 17 de octubre de 1910 se organizó el Comité Ejecutivo, con diferentes miembros responsables de áreas como hacienda, turismo, proyectos e instalaciones artísticas. En diciembre de 1911 las Cortes aprobaron una subvención de 3 millones de pesetas.
El proyecto arquitectónico de Aníbal González
En octubre de 1910 el Comité Ejecutivo convocó un concurso para elegir un arquitecto que se encargara de las obras. Se presentaron Fermín Álamo, Narciso Mundet Farreras y el sevillano Aníbal González. El 26 de septiembre de 1911 eligieron el proyecto de González, que dividía el espacio en cinco zonas: pabellones de Bellas Artes y Artes Decorativas, pabellones de los estados americanos, pabellones de regiones españolas, pabellones sevillanos y un parque de atracciones.
En mayo de 1912, González planteó algunos retoques a su proyecto. Hizo que la avenida de la Raza fuese paralela al Guadalquivir y trasladó el pabellón Real al Huerto de la Mariana, donde estaban ya planificados otros dos pabellones. Los terrenos del Huerto de la Mariana pasarían a ser la Plaza de América.
Para mejorar el parque, el Comité Ejecutivo recurrió al paisajista francés Jean-Claude Nicolas Forestier. Su proyecto se aceptó el 18 de julio de 1911 y los trabajos comenzaron ese mismo agosto.
Los continuos retrasos (1912-1928)
Inicialmente la exposición estaba prevista para 1914, pero diversos problemas fueron retrasándola año tras año. En febrero de 1912 hubo un desbordamiento del río que inundó todos los terrenos destinados a la exposición. El 21 de diciembre de 1912 el Gobierno cambió la fecha de la muestra a 1916. Posteriormente se iría atrasando sucesivamente a 1921, 1923 y 1924.
Durante este largo periodo de preparación tuvieron lugar otros eventos en la ciudad: el VII Congreso Nacional de Arquitectos en 1917, el IV Centenario del Descubrimiento del Estrecho de Magallanes en 1919, y el II Congreso de Historia y Geografía Hispanoamericanas entre 1919 y 1920.
En 1922 se incorporó Portugal al proyecto y el 9 de noviembre la muestra cambió de nombre de Exposición Hispano-Americana a Ibero-Americana. En marzo de 1926 se incorporó Brasil.
El arquitecto Aníbal González estuvo al frente del proyecto hasta 1926, cuando dimitió por desacuerdos con el Comisario Regio José Cruz-Conde sobre el ritmo constructivo. Le sustituyó Vicente Traver, que realizó el casino y el teatro del recinto (actual Teatro Lope de Vega).
Obras urbanísticas relacionadas
La preparación de la exposición sirvió como motor para realizar diversas obras en la ciudad:
La Corta de Tablada: Esta obra hidráulica eliminó un meandro del Guadalquivir que dificultaba la navegación. El rey Alfonso XIII acudió al comienzo de las obras el 25 de marzo de 1909. En la década de 1920 se transformó el cauce del río a su paso por la ciudad en una dársena, bautizada con el nombre del monarca. El 5 de abril de 1926 el rey acudió a la inauguración de la obra.
Ensanches urbanos: Se realizaron ensanches en varias zonas de la ciudad. En 1914 se llevó a cabo la apertura del Parque de María Luisa y ensanches en la calle Génova (actual Avenida de la Constitución) y La Campana. En 1921 se quitó La Pasarela, una estructura metálica que estaba entre la calle San Fernando y la avenida de Menéndez Pelayo. En 1926 se inauguró el Puente de Alfonso XIII. También se realizaron ensanches en la calle Mateos Gago del Barrio de Santa Cruz, en la calle Santa Catalina y en la calle San Jacinto de Triana.
Hoteles: Se construyeron varios hoteles para acoger a los visitantes. En julio de 1916 se eligió el proyecto de José Espiau para el Gran Hotel Alfonso XIII, cuya construcción terminó en 1928. También se construyó el hotel Majéstic (actual hotel Colón) entre 1927 y 1929, el hotel Cristina junto a la Puerta de Jerez, y otros como el Palace Hotel Eritaña o el American Palace.
Infraestructuras: La pavimentación de 280.000 metros cuadrados, la renovación del alcantarillado y otras tareas costaron unos 24 millones de pesetas. Los ensanches urbanos costaron unos 6 millones de pesetas.
Por Daniel VILLAFRUELA – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Sevilla-Expo_de_1929-Pabell%C3%B3n_del_Guatemala-20110914.jpg#/media/Archivo:Sevilla-Expo_de_1929-Pabell%C3%B3n_del_Guatemala-20110914.jpg
La inauguración y desarrollo de la exposición
La inauguración tuvo lugar el 9 de mayo de 1929, Día de la Ascensión, con un acto solemne en la Plaza de España donde estuvo presente la Familia Real, el Gobierno en pleno, el presidente de la Asamblea Nacional, la Diputación Provincial, el Ayuntamiento y las representaciones diplomáticas de los países participantes.
Durante el tiempo que duró la muestra se celebraron varios congresos: IV Congreso Internacional de Ciudades, Congreso Mariano Hispano-Americano (del 15 al 21 de mayo), Congreso Internacional de Agricultura Tropical y Subtropical del Café, II Congreso Nacional del Comercio Español y de Ultramar, entre otros.
El recinto contaba con una línea de ferrocarril de cinco kilómetros por la que circulaban cuatro trenes de pequeñas dimensiones con capacidad para 300 ocupantes. Los trenes fueron bautizados con los nombres Sevilla, La Pinta, La Niña y La Santa María. La línea contaba con cinco estaciones y siguió funcionando unos años después de la muestra. Se clausuró durante la II República, tras haber transportado a 523.207 pasajeros.
Los precios de entrada eran: 2 pesetas la entrada general, 2 reales los jueves, sábados a partir de las 21h y domingos, 200 pesetas el pase de temporada permanente, 25 pesetas el abono de 25 entradas, y 3 pesetas de peaje para autos. Lo recaudado con la venta de entradas fue de 1.623.951 pesetas y con la venta de abonos 126.851 pesetas. Se calcula que hubo 158.914 viajeros extranjeros alojados en hoteles en 1929, un incremento del 126% con respecto a 1928.
Países y regiones participantes
Países iberoamericanos: Argentina, Chile, Guatemala, Uruguay, Perú, Colombia, México, Cuba, República Dominicana y Venezuela (con pabellón provisional). Estados Unidos se incorporó en 1912. Portugal en 1922 (construyó su pabellón y el de Macao). Brasil en 1926.
Sin pabellón propio: El Salvador, Panamá, Costa Rica, Bolivia y Ecuador expusieron en las Galerías Americanas, que hoy son almacenes del Puerto de Sevilla.
Territorios españoles: Se construyeron pabellones del protectorado de Marruecos y de Guinea.
Regiones españolas: Participaron las ocho provincias de Andalucía, Barcelona, Canarias, Galicia, Extremadura, Asturias, Aragón, Murcia, Navarra, Valencia, Provincias vascongadas, Castilla la Nueva, Castilla la Vieja y León.
Pabellones que se conservan hoy
De los 117 edificios construidos en el recinto oficial de la exposición, se conservan 25. Desde 2001 todos los pabellones son propiedad del Ayuntamiento, aunque su uso ha sido cedido a diversas entidades.
Pabellones iberoamericanos
Pabellón de Argentina: Diseñado por Martín Noel. Actualmente es el Conservatorio de Danza.
Pabellón de Chile: Diseñado por Juan Martínez Gutiérrez y Mauricio Cravotto. Actualmente es la Escuela Superior de Artes.
Pabellón de Colombia: Diseñado por José Granados de la Vega. Actualmente es el consulado de Colombia.
Pabellón de Cuba: Diseñado por Evelio Govantes y Félix Cabarrocas. Actualmente es sede de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional.
Pabellón de Guatemala: Diseñado por Emilio Gómez Flores y José Granados de la Vega. Es empleado por el Conservatorio de Danza.
Pabellón de Brasil: Actualmente es un edificio de la Universidad de Sevilla.
Pabellón de Estados Unidos: Diseñado por William Templeton Johnson. Actualmente es un museo de arte contemporáneo de la Fundación Valentín Madariaga.
Pabellón de México: Diseñado por Manuel María Amábilis Domínguez. Actualmente es un edificio de la Universidad de Sevilla.
Pabellón de Perú: Diseñado por Manuel Piqueras Cotolí. Actualmente tiene un uso compartido, siendo la sede del Museo Casa de la Ciencia y del Consulado de Perú.
Pabellón de Portugal: Diseñado por Carlos y Guilherme Rebelo de Andrade. Actualmente es el consulado de Portugal.
Pabellón de Santo Domingo: Diseñado por Martín Gallart y Canti. Actualmente es un edificio municipal.
Pabellón de Uruguay: Diseñado por Mauricio Cravotto. Actualmente es un inmueble de la Universidad de Sevilla.
Pabellón de Venezuela: Edificio provisional diseñado por Germán de Falla.
Pabellones españoles
Pabellón Mudéjar: Diseñado por Aníbal González. Es sede del Museo de Artes y Costumbres Populares.
Pabellón Real: Diseñado por Aníbal González. Alberga oficinas municipales.
Pabellón de Bellas Artes: Diseñado por Aníbal González. Es sede del Museo Arqueológico Provincial.
Pabellón Domecq: Diseñado por Aurelio Gómez Millán. Es sede de las Juventudes Musicales.
Pabellón de Sevilla: Su auditorio es actualmente el Teatro Lope de Vega. El salón que hay junto a él es un espacio municipal conocido como el Casino de la Exposición.
Pabellón de la Información: Actualmente es el restaurante La Raza.
Pabellón de la Prensa: Diseñado por Vicente Traver. Actualmente es el Colegio Público España.
Pabellón de Marruecos: Diseñado por José Gutiérrez Lescura. Actualmente es la sede del Servicio Municipal de Parques y Jardines.
Pabellón de Telefónica: Diseñado por Juan Talavera y Heredia. Actualmente es la sede de la Escuela de Jardinería.
Pabellón del Ministerio de Marina: Diseñado por Vicente Traver. Actualmente es la Comandancia de Marina.
Otros edificios
Hotel Alfonso XIII: Diseñado por José Espiau y Muñoz. Sigue siendo un hotel de cinco estrellas.
Galerías Americanas: Actualmente son naves del puerto.
Plaza de España: La gran obra de Aníbal González, con sus bancos de azulejos representando las provincias españolas y el canal con sus puentes. Actualmente alberga diversas sedes estatales como la Delegación del Gobierno y la Capitanía General.
De los pabellones de las regiones españolas solamente se han conservado dos vestigios: el pabellón Vasco (actualmente Centro Regional de Oncología) y una torre del pabellón de Córdoba en la avenida Reina Mercedes.
Por CarlosVdeHabsburgo – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=25771580
Cómo visitar el legado de la Expo del 29
El Parque de María Luisa es el corazón de este recorrido. Paseando por sus avenidas llegas a la Plaza de España, que sigue siendo uno de los espacios más visitados de la ciudad.
La Plaza de América, dentro del parque, con sus tres edificios emblemáticos (el Pabellón Mudéjar, el Pabellón Real y el Pabellón de Bellas Artes), forma un conjunto arquitectónico bien conservado. Los pabellones latinoamericanos están dispersos por diferentes zonas de la ciudad, muchos de ellos en uso como edificios universitarios, museos o consulados.
Si quieres entender mejor cómo la exposición modificó la relación de Sevilla con el Guadalquivir, te recomendamos hacer un paseo por el río.
La Exposición Iberoamericana de 1929 fue un evento que duró más de un año y dejó en Sevilla 25 edificios que todavía puedes visitar hoy. Desde la Plaza de España hasta los pabellones universitarios, desde el Teatro Lope de Vega hasta los museos de la Plaza de América, el legado arquitectónico de aquella exposición forma parte del paisaje urbano actual de la ciudad.
Si estás en Sevilla, te estaremos esperando junto a la Torre del Oro para un paseo por el Guadalquivir. Desde el río verás otra perspectiva de la ciudad y entenderás mejor cómo el agua ha sido siempre fundamental para Sevilla.
Ruta en bici por Sevilla: descubre la ciudad sobre dos ruedas
Desde nuestros cruceros por el Guadalquivir vemos a diario a ciclistas disfrutando del paseo junto al río, y sabemos que la bici es una forma perfecta de conocer Sevilla. Hemos diseñado esta ruta para que puedas recorrer los monumentos principales de la ciudad en unas 2 horas, combinando patrimonio, naturaleza y ese ambiente especial que solo Sevilla tiene.
Por qué Sevilla es perfecta para ir en bici
Antes de arrancar con la ruta, vale la pena entender por qué Sevilla está considerada una de las ciudades más ciclables del mundo. De hecho, ocupa el cuarto lugar en Europa, solo por detrás de Ámsterdam, Copenhague y Utrecht.
Terreno completamente llano: No hay cuestas, ni rampas. Las calles transcurren en un plano sin desniveles, lo que hace que pedalear sea cómodo para cualquier nivel de forma física. Esto es especialmente importante en los meses de calor, cuando el esfuerzo extra de subir cuestas puede ser agobiante.
Carril bici excepcional: Los 180 kilómetros de carril bici conectan prácticamente toda la ciudad. Puedes moverte desde el centro histórico hasta los barrios más alejados de forma segura y cómoda. La mayor parte del carril está perfectamente señalizado y separado del tráfico.
Clima favorable: Con más de 300 días de sol al año y temperaturas suaves la mayor parte del tiempo, casi siempre es buen momento para montar en bici. Eso sí, en pleno verano mejor evitar las horas centrales del día.
Tráfico tranquilo: Aunque es una gran ciudad, el tráfico no es excesivo y los conductores están acostumbrados a compartir la calle con ciclistas.
Cómo conseguir una bici en Sevilla
Si no traes tu propia bici, Sevilla te lo pone fácil. La ciudad cuenta con Sevici, el servicio público de bicicletas con más de 260 estaciones abiertas 24 horas y más de 2.600 bicis disponibles. Los primeros 30 minutos son gratuitos, lo que está bien para trayectos cortos, pero para una ruta turística de 2 horas necesitarás un abono, ya sea de un día o de una semana.
También hay numerosas empresas de alquiler privadas que ofrecen bicis de mejor calidad, especialmente diseñadas para turismo. Suelen incluir casco, candado y hasta mapas de rutas. Los precios rondan los 10-15€ por medio día.
La ruta en bici por Sevilla: 2 horas descubriendo la ciudad
Esta ruta está diseñada para hacerse en unas 2 horas, incluyendo paradas para fotos y para disfrutar de los monumentos. Es completamente llana, apta para todos los niveles, y discurre principalmente por carril bici o zonas peatonales donde se permite circular con cuidado.
Punto de partida: Torre del Oro (km 0)
Empezamos junto a la Torre del Oro, el gran icono defensivo que vigila el Guadalquivir desde el siglo XIII. Es el inicio ideal por su ubicación central y sus excelentes conexiones de carril bici. Desde aquí, el paseo junto al río te permite comprender de inmediato la histórica importancia del Guadalquivir para Sevilla. Aprovecha para rodearla y contemplar las vistas antes de empezar a pedalear.
Paseo de Cristóbal Colón y Plaza de Toros de la Maestranza (km 0.8)
Desde la Torre del Oro, avanza en dirección norte por el carril bici del Paseo de Cristóbal Colón. A tu izquierda verás el río y a tu derecha la Plaza de Toros de la Real Maestranza, una de las más antiguas de España. Su fachada barroca en tonos ocre y blanco bien merece una breve parada para hacer fotos.
Puente de Triana y Barrio de Triana (km 1.5)
Continúa hacia el norte hasta llegar al Puente de Isabel II, mundialmente conocido como el Puente de Triana (inaugurado en 1852). Cruza sus arcos de hierro para pasar a la otra orilla. Al cruzar tendrás una de las mejores panorámicas de la ciudad. Una vez en el barrio, pedalea brevemente por la Calle Betis para disfrutar de las vistas del centro histórico desde el otro lado, o asómate a la peatonal Calle San Jacinto para captar el ambiente de este barrio marinero y cuna del flamenco.
Isla de la Cartuja (km 3.5)
Desde Triana, sigue hacia el norte por la calle Castilla o el carril bici ribereño para adentrarte en la Isla de la Cartuja, la zona que albergó la Expo 92. Aquí el paisaje cambia radicalmente: las calles se vuelven amplias y conviven la arquitectura contemporánea con espacios verdes. Puedes pedalear cómodamente por el Camino de los Descubrimientos, pasando cerca del Jardín Americano y el Monasterio de la Cartuja.
Puente de la Barqueta y entrada al Centro Histórico (km 5.5)
Para regresar a la orilla principal, cruza el moderno Puente de la Barqueta. Al cruzarlo, gira a la derecha para avanzar hacia el sur por la Alameda de Hércules o bordeando el río por el Torneo. Este trayecto te conectará directamente con el corazón monumental a través de amplias zonas peatonales o carriles bici bien señalizados.
Catedral, Giralda y Barrio de Santa Cruz (km 8.5)
Llegamos al núcleo monumental de Sevilla. Ante ti se alzarán la Catedral de Sevilla (la catedral gótica más grande del mundo) y la majestuosa Giralda, su antiguo alminar almohade. Justo al lado se encuentra el acceso al Barrio de Santa Cruz. Al ser una judería de calles extremadamente estrechas y muy concurridas, aquí es obligatorio bajarse de la bici, dejarla bien candada en un aparcabicis y dedicar unos 15 minutos a caminar por plazas llenas de encanto como la de Doña Elvira o de los Venerables.
Real Alcázar y Jardines de Murillo (km 9.5)
Bordea las imponentes murallas del Real Alcázar, un palacio fortificado declarado Patrimonio de la Humanidad. Pedalea rodeando el complejo hasta llegar a los Jardines de Murillo. Este paseo arbolado es un lugar fantástico para rodar a la sombra y disfrutar de la arquitectura regionalista que empieza a asomar.
Parque de María Luisa y Plaza de España (km 11)
Cruza la Avenida del Cid hacia la Glorieta de San Diego para entrar en el Parque de María Luisa, el auténtico pulmón verde de la ciudad. Recorre sus senderos bajo la sombra de los árboles hasta desembocar en la espectacular Plaza de España, construida para la Exposición Iberoamericana de 1929. Puedes recorrer su semicírculo en bici con mucha precaución (suele haber bastantes peatones) para admirar sus puentes, su canal navegable y los famosos bancos de azulejos de las provincias españolas.
Final de ruta: Puerta de Jerez y Torre del Oro (km 12.5)
Sal del parque y regresa buscando el Palacio de San Telmo (actual sede de la Presidencia de la Junta) y la Puerta de Jerez, una animada plaza con una gran fuente central. Desde allí, toma la Calle Almirante Lobo en un breve y cómodo descenso que te llevará directo al punto donde empezaste: la Torre del Oro.
¡Ruta completada! En unos 12,5 kilómetros habrás descubierto de forma fluida, lógica y sin dar vueltas innecesarias lo mejor de la Sevilla histórica, fluvial y moderna.
Consejos prácticos para la ruta
Mejor momento del día: En primavera, otoño e invierno puedes hacer la ruta a cualquier hora. En verano, es mejor por la mañana temprano (antes de las 11:00) o al atardecer (después de las 19:00). El calor del mediodía en julio y agosto puede ser agobiante.
Lleva agua: Es fundamental, especialmente en los meses cálidos. Hay fuentes en el Parque de María Luisa donde puedes rellenar tu botella.
Usa el carril bici siempre que puedas: Sevilla tiene una red excelente. En las zonas donde no hay carril bici, como el Barrio de Santa Cruz o la Avenida de la Constitución, bájate de la bici y camina.
Respeta a los peatones: En zonas muy turísticas vas a encontrar mucha gente. Ve despacio, avisa cuando vayas a adelantar, y si hay demasiada gente, bájate y camina.
Candado resistente: Si vas a dejar la bici sola en algún momento, usa un candado en U o de acero y átala bien al aparcabicis. Sevilla es segura, pero es mejor prevenir.
Casco recomendado: No es obligatorio para adultos, pero sí recomendable. Es obligatorio para menores de 16 años.
Planifica paradas: Esta ruta tiene muchos puntos donde merece la pena parar. No intentes hacerla a toda velocidad. El objetivo es disfrutar de la ciudad, no batir récords.
Variaciones de la ruta en bici
Esta ruta es una propuesta abierta, ya que Sevilla es una ciudad que se presta a adaptase a cualquier ritmo. Aquí tienes algunas ideas para personalizarla:
Si tienes más tiempo (Ruta Extendida): Puedes añadir el Parque del Alamillo (sumando unos 30 minutos de pedaleo entre naturaleza en el extremo norte de la Cartuja) o adentrarte más en Triana para visitar la Basílica del Cachorro. Al regresar al centro por el norte, puedes desviarte unos minutos para ver la Basílica de la Macarena y su famosa muralla antes de bajar hacia la Catedral.
Si tienes menos tiempo (Ruta Express): Puedes hacer una versión reducida de poco más de 1 hora y cuarto eliminando Triana y la Cartuja. El recorrido directo y lógico sería: Torre del Oro ➔ Maestranza ➔ Catedral y Giralda ➔ Real Alcázar ➔ Parque de María Luisa y Plaza de España ➔ Regreso por el río hasta la Torre del Oro.
Para familias con niños: La ruta completa puede ser dura para los más pequeños. Una opción ideal, segura y 100% libre de tráfico es centrarse exclusivamente en el Parque de María Luisa y la Plaza de España, combinándolo con el paseo marítimo peatonalizado de los Jardines de San Telmo junto al río. Es una zona completamente llana, con mucha sombra, quioscos y espacio para correr.
Ruta del atardecer (Especial Verano): Si visitas la ciudad en los meses estivales, pedalear de día puede ser duro. Lo ideal es empezar la ruta sobre las 20:30. A esa hora el calor empieza a dar un respiro y podrás disfrutar de una luz dorada espectacular cruzando el Puente de Triana o viendo cómo se encienden las luces de la Plaza de España.
Sevilla sobre dos ruedas es una experiencia diferente. Vas a tu ritmo, puedes parar donde quieras, y llegas a sitios que caminando te llevaría más tiempo. Es una ciudad hecha para la bici: plana, soleada, con buenos carriles y llena de rincones que descubrir.
Y cuando termines tu ruta, si quieres ver la ciudad desde otra perspectiva, te estaremos esperando en la Torre del Oro para un paseo por el Guadalquivir. Sevilla desde el río es otro mundo: más tranquila, con las fachadas reflejándose en el agua y el ritmo pausado del barco. La combinación perfecta: Sevilla sobre ruedas y Sevilla sobre el agua.
Festivales de Música de Sevilla 2026
Además de sus monumentos y gastronomía, Sevilla es una ciudad con una gran oferta cultural y musical. Cada año se dan cita en Sevilla artistas internacionales para que tanto sevillanos como visitantes disfruten de su música en directo. Ya que el nuevo año está a la vuelta de la esquina, hacemos un repaso a los festivales de música en Sevilla más importantes en este 2026.
Festivales de música de Sevilla más importantes
Icónica Fest
Este es sin duda el referente de los festivales en la ciudad gracias al impacto económico que supone. Su situación en la Plaza de España hace honor al nombre del festival, y los artistas que participan son siempre de fama internacional. Este año comenzará al final de la primavera, con conciertos también durante todo el verano.
Entre los artistas confirmados de momento tenemos grandes nombres que van desde Aitana con dos fechas el 4 y 5 de junio, hasta Maroon 5, pasando por Antonio Orozco, Lenny Kravitz, Marilyn Manson, Pablo Alborán o Lola Índigo.
En la web del festival tenéis toda la información sobre las fechas, horarios y precios de los distintos conciertos.
Interestelar
Durante el próximo mes de mayo, los días 15 y 16, se celebrará en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) la décima edición del festival de música indie Interestelar. Este año lideran el cartel Siloé el viernes y Crystal Fighters el sábado. Además, contará con grupos y artistas como Pignoise, Samuraï, Nil Moliner o Carlos Sadness. Se trata de un festival muy esperado, ya que sólo quedan pocas entradas disponibles.
Podéis comprar las entradas directamente en la página web del festival, donde también podréis ver el cartel al completo.
Puro Latino Sevilla Fest
Este año vuelve por quinta vez la edición sevillana del Puro Latino Fest, el festival de reguetón y música urbana que se celebrará de nuevo en los aledaños del Estadio de la Cartuja los días 3 y 4 de julio.
Si el año pasado tuvimos a artistas como Bad Gyal, Rvfv o Juan Magan, para este año ya están confirmados JC Reyes, Ñengo Floy y Rvfv que repite. Las entradas las podéis conseguir directamente en la web del festival.
Noches de Maestranza
También se celebra este año la quinta edición del ciclo de conciertos Noche de la Maestranza. La Plaza de Toros de la Maestranza acoge durante las primeras semanas de septiembre conciertos de artistas de primer nivel. El año pasado pudimos disfrutar de conciertos de Joaquín Sabina, Camilo o Vanesa Martín.
Para este año, de momento, no hay ningún artista confirmado. Como en años anteriores, todos los artistas y fechas se irán publicando en la web del festival según se vayan confirmando.
Como ves, los festivales de música de Sevilla ofrecen conciertos de artistas internacionales durante todo el año. Si tienes pensado venir, te recomendamos hacer turismo en Sevilla y disfrutar de todo lo que ofrece la ciudad. Nosotros te estaremos esperando en la Torre del Oro para dar un paseo en barco por el Guadalquivir. ¡Hasta pronto!