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Cruceros Torre del Oro Sevilla desde el Guadalquivir

La Velá de Santa Ana de Triana: la fiesta más antigua de Sevilla

La Velá de Santiago y Santa Ana, conocida popularmente como la Velá de Triana, es la fiesta más antigua de Sevilla y una de las más longevas de toda España. Desde Cruceros Torre del Oro, te contamos qué es, desde cuando se celebra y cómo puedes disfrutarla al máximo si estás en Sevilla a final de julio.

Qué es la Velá de Santa Ana

Con más de ocho siglos de historia ininterrumpida, salvo durante la Guerra Civil, se celebra cada año en torno al 26 de julio en el barrio de Triana, a orillas del Guadalquivir. Está declarada Fiesta de Interés Turístico de Andalucía desde 1999 y es una de esas celebraciones que los sevillanos sienten como propias con especial intensidad: más local que la Semana Santa, más íntima que la Feria de Abril, y con la calle Betis y el río como escenario natural. Si visitas Sevilla a finales de julio, coincidirás con una de las experiencias más auténticas que puede ofrecer la ciudad.

El origen de la Velá de Santa Ana

El origen de la Velá está directamente ligado a la fundación de la iglesia de Santa Ana, la parroquia más antigua de Triana y la primera de estilo gótico construida en Andalucía. Según la leyenda, en el siglo XIII el rey Alfonso X el Sabio padeció una grave enfermedad ocular. Encomendándose a Santa Ana, madre de la Virgen María, hizo la promesa de construir un templo en su honor si sanaba. Al recuperarse, cumplió su palabra: en 1266 comenzaron las obras de la iglesia en el barrio de Triana.

Visitas guiadas en Sevilla a la parroquia de Santa Ana

Desde que el templo quedó terminado, los vecinos de Triana y de toda Sevilla comenzaron a acudir cada víspera del 26 de julio para velar a la imagen de Santa Ana durante la noche, de ahí el nombre de Velá. Con el tiempo, ese acto devocional fue ganando un carácter más popular: aparecieron los bailes y los cantes en las puertas de las casas, los vendedores ambulantes, las familias reunidas en la orilla del río aprovechando la brisa del Guadalquivir en el calor del verano. La forma festiva actual que conocemos hoy, con casetas, cucaña y escenarios, se consolidó a principios del siglo XX.

Cuándo se celebra y cuánto dura

La Velá se celebra cada año durante seis días en torno al 26 de julio, festividad de Santa Ana. Arranca habitualmente el 21 de julio con el pregón oficial y la apertura de las casetas, y termina el día grande, el 26 de julio, con los actos religiosos principales y los fuegos artificiales que cierran la semana. Los días más importantes son el 25 de julio, festividad de Santiago, y el 26, festividad de Santa Ana, cuando se concentran los actos de mayor emoción: la iluminación del campanario de la iglesia poco antes de medianoche, la salve cantada a las doce, la apertura de las tres puertas del templo y la veneración de la Señora por parte de los trianeros.

Qué se hace en la Velá

La Velá tiene dos caras que conviven durante toda la semana: la religiosa y la popular.

En el plano religioso, la parroquia de Santa Ana celebra la novena durante los nueve días previos a la festividad, la solemne función principal el día de la patrona y la procesión de la imagen por las calles de Triana. Antes de medianoche del 25 al 26 de julio, el campanario de la torre de la iglesia se ilumina y se cantan los Gozos a Santa Ana, uno de los momentos de mayor emoción de toda la semana para los trianeros.

En el plano festivo, el epicentro es la calle Betis, la orilla de Triana frente al casco histórico. Durante los seis días se instalan alrededor de veintiocho casetas gestionadas por hermandades, peñas, asociaciones culturales y entidades locales. A diferencia de la Feria de Abril, todas las casetas de la Velá son abiertas y gratuitas: cualquier persona puede entrar sin necesidad de invitación.

La Plaza del Altozano es el otro gran escenario de la fiesta, con conciertos nocturnos a partir de las 22:00 con artistas de flamenco, sevillanas y pop andaluz. También se celebran a lo largo de la semana torneos populares de ajedrez, pesca, dominó y pétanca, y el clásico concurso de tiradores de cerveza.

La cucaña: el juego del río

El elemento más icónico y fotográfico de la Velá es la cucaña. Se trata de un palo horizontal enjabonado que se coloca sobre el Guadalquivir desde la calle Betis: los participantes deben recorrerlo de punta a punta y descolgar la bandera del extremo antes de caer al río. La cucaña se celebra cada tarde a las 18:30 durante toda la semana, con categorías para adultos, jóvenes, niños y mujeres, y genera una de las escenas más divertidas y concurridas de la fiesta, con el público animando desde la orilla.

El juego tiene origen napolitano y llegó a España a lo largo del siglo XVI. Su incorporación a la programación de la Velá de Santiago y Santa Ana es relativamente reciente: data de 1910. Desde entonces no ha faltado en ninguna edición y muchas familias transmiten la tradición de participar o animar a los concursantes de generación en generación.

Cómo disfrutar la Velá de Santa Ana

La Velá de Santa Ana es una fiesta muy accesible para quien visita Sevilla. A diferencia de la Feria de Abril, no hay casetas privadas ni hace falta conocer a nadie para disfrutarla: las casetas son abiertas, los conciertos son gratuitos, la cucaña se ve desde la orilla sin coste alguno y el ambiente de la calle Betis está disponible para cualquiera que se acerque.

Algunas recomendaciones prácticas para sacarle el máximo partido: llega al atardecer, cuando el calor de julio empieza a bajar y la cucaña está en plena acción sobre el río. Pásate por las casetas de la calle Betis al caer la noche, prueba las avellanas verdes y el pescaíto y quédate para el concierto de la Plaza del Altozano. Si quieres ver los actos religiosos más emotivos, el momento clave es la medianoche del 25 al 26 de julio, cuando se ilumina el campanario y se canta la salve ante la iglesia de Santa Ana. La Velá tiene acceso libre y gratuito en todos sus espacios principales, con cortes de tráfico en la calle Betis durante toda la semana.

El mejor momento para llegar: después de nuestro paseo en barco

Triana está justo al otro lado del Guadalquivir, a menos de cien metros del punto de embarque de nuestros cruceros junto a la Torre del Oro. Nuestros barcos salen desde el Paseo Alcalde Marqués del Contadero, junto a la Torre del Oro. Navegan por el río durante una hora aproximadamente y pasan frente a la calle Betis y la orilla de Triana antes de regresar al punto de salida. Terminar el paseo en barco por Sevilla y cruzar el Puente de Triana a pie para sumergirse en el ambiente de la Velá es una de las combinaciones más redondas que puede hacer un visitante en Sevilla durante la última semana de julio.

Desde la cubierta del barco, además, la calle Betis con sus casetas y farolillos se ve desde el río en todo su esplendor: una imagen difícil de olvidar. Y si quieres completar la experiencia con una visita guiada al barrio más flamenco de Sevilla antes de la fiesta, nuestro paseo en barco incluye una ruta a pie por la Triana más auténtica que termina en el tablao Flamenco El Real, donde el flamenco se puede disfrutar en directo durante todo el año.

La Velá de Santa Ana es la fiesta más antigua de Sevilla y una de las más auténticas. Ocho siglos de tradición que se concentran cada julio en la orilla del Guadalquivir, en un barrio que lleva toda la vida celebrando lo mismo con la misma intensidad. Si tienes la oportunidad de vivirla, no la dejes pasa

Bienal de Flamenco de Sevilla 2026: guía completa del festival más importante del flamenco mundial

La Bienal de Flamenco de Sevilla es uno de los grandes acontecimientos culturales de la ciudad, y en 2026 celebra su vigésima cuarta edición. Durante casi un mes, los principales escenarios de Sevilla se llenan de cante, baile y guitarra con propuestas que van desde las raíces más tradicionales del flamenco hasta sus expresiones más contemporáneas. Si vas a estar en Sevilla en estas fechas, o si el flamenco es uno de los motivos por los que quieres visitar la ciudad, esto es todo lo que necesitas saber.

Qué es la Bienal de Flamenco

La Bienal de Flamenco de Sevilla es un festival dedicado en exclusiva al arte flamenco en todas sus disciplinas: cante, baile y música. Combina espectáculos de grandes figuras consagradas con estrenos de nuevas producciones, propuestas de vanguardia y un completo programa de actividades paralelas que incluyen exposiciones, presentaciones de libros, ciclos de cine y eventos en la calle. Está considerada uno de los tres festivales de flamenco más importantes del mundo, y muchos la sitúan directamente en el primer puesto.

La programación está organizada por un consorcio formado por una comisión artística de cinco figuras relevantes del mundo del flamenco y una comisión asesora de diez expertos, que se encargan de seleccionar los espectáculos y las actividades paralelas, como cursos, conferencias y seminarios.

Desde cuándo se celebra

La Bienal de Flamenco se celebra desde 1980, cuando se organizó por primera vez a partir de una iniciativa de la Federación Provincial de Entidades Flamencas de Sevilla. El germen del proyecto fue el Congreso de Actividades Flamencas, impulsado en 1979, y el primer director del festival fue José Luis Ortiz Nuevo. Más de cuatro décadas después, la Bienal ha consolidado a Sevilla como una de las grandes capitales mundiales del flamenco, junto a otros enclaves históricos como Jerez, Cádiz, Córdoba o Granada.

Por qué se llama Bienal

El nombre responde a su periodicidad: el festival se celebra cada dos años, concretamente en los años pares, de ahí el término «bienal». Para no dejar un vacío en los años impares, desde 2015 se organiza en esas fechas un evento complementario llamado «Septiembre es flamenco», de menor duración, unas dos semanas frente al mes casi completo de la Bienal, pero que mantiene viva la programación flamenca de la ciudad también en los años en que no se celebra la edición principal.

La Bienal 2026: fechas y novedades

La XXIV Bienal de Flamenco se celebrará del 9 de septiembre al 3 de octubre de 2026. La programación de esta edición es especialmente ambiciosa: 72 funciones en total, de las cuales 52 son nuevas producciones, 22 son estrenos absolutos, 24 son noches únicas y 6 son matinés exclusivas. Todo ello repartido en 11 escenarios de la ciudad, entre los que destacan el Teatro de la Maestranza, el Real Alcázar, la Plaza de Toros de la Real Maestranza, el Teatro Lope de Vega, el Teatro Central, CaixaForum Sevilla y la iglesia de San Luis de los Franceses.

cartel oficial de la bienal de flamenco 2026

El cartel de esta edición tiene como protagonista a la cantaora sevillana Aurora Vargas, y ha sido realizado por el fotógrafo jerezano Emilio Morenatti, ganador de dos premios Pulitzer. La gala inaugural, «El mundo por montera», se celebrará el 10 de septiembre en la Plaza de Toros de la Real Maestranza con un elenco que incluye a José Mercé, Martirio, Arcángel, La Tremendita y el Ballet Flamenco de Andalucía, entre otros. Entre los grandes estrenos absolutos de esta edición destacan «Infinita» de Sara Baras en el Teatro de la Maestranza, y «Bolero de blanco y negro» de Israel Galván. El cierre del festival está previsto para el 3 de octubre con «Perlas a Millares», un espectáculo que conmemora el 30º aniversario de la Antología de la Mujer en el Cante, con artistas como Carmen Linares, María Terremoto y Rafaela Carrasco.

Otra de las novedades de esta edición es la presentación de la Bienal en el Flamenco Festival de Nueva York, en el marco de su 25 aniversario, lo que confirma la proyección internacional cada vez mayor del festival sevillano.

Dónde comprar las entradas

La venta de entradas para la Bienal de Flamenco 2026 está disponible desde el miércoles 11 de febrero de 2026 a las 10:00 horas. Las entradas pueden adquirirse por internet, a través de los enlaces disponibles en la programación oficial de cada espectáculo en la web de la Bienal, o de forma presencial en la taquilla del Teatro Lope de Vega, de lunes a viernes de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas, excepto festivos.

También es posible comprar entradas en la taquilla del espacio correspondiente una hora antes del comienzo de cada espectáculo, siempre que queden localidades disponibles. Los precios oscilan entre los 12 y los 75 euros según el espectáculo, y existen descuentos por compra anticipada en las primeras semanas de venta.

Vive el flamenco en directo todo el año en Flamenco El Real

La Bienal es la gran cita flamenca de Sevilla, pero el flamenco en la ciudad se puede disfrutar en directo durante todo el año. Si quieres vivir un espectáculo de flamenco auténtico, puedes hacerlo en Flamenco El Real, en el barrio de Triana, donde el baile, el cante y la guitarra se combinan en un ambiente íntimo y genuino. Las entradas se pueden comprar directamente en su web.

flamenco el real en sevilla para disfrutar en año de la bienal

Además, nuestro paseo en barco por el Guadalquivir, el autobús turístico verde de Sevilla y todos nuestros packs de actividades en Sevilla incluyen una visita guiada por la Triana más flamenca, que recorre el barrio donde nació este arte y termina precisamente en Flamenco El Real. Una forma perfecta de entender el origen del flamenco antes de verlo en directo, sea o no temporada de Bienal.

La Bienal de Flamenco de Sevilla 2026 es una oportunidad única para vivir el flamenco en su lugar de origen, con algunos de los mejores artistas del mundo reunidos durante casi un mes en los escenarios más emblemáticos de la ciudad. Y si tu visita no coincide con estas fechas, Sevilla sigue teniendo flamenco en directo cada noche del año, esperando en Triana.

Monasterio de la Cartuja de Sevilla, historia y actualidad

El Monasterio de la Cartuja, oficialmente conocido como Monasterio de Santa María de las Cuevas, es uno de los edificios con más capas de historia de toda la ciudad. En poco más de seis siglos ha sido ermita, monasterio, cuartel o fábrica de loza inglesa. Desde Cruceros Torre del Oro te contamos todos los usos que ha tenido qué acoge en la actualidad.

El origen: alfareros, una ermita y la fundación del monasterio

Antes de ser el Monasterio de la Cartuja, el terreno donde hoy se levanta era una zona de hornos alfareros. En época almohade, durante el siglo XII, la proximidad al Guadalquivir y la abundancia de arcillas en el subsuelo convirtieron este lugar en un espacio de producción cerámica, tradición que se prolongaría en el cercano barrio de Triana durante siglos.

La leyenda cuenta que en 1248, tras la conquista de Sevilla por Fernando III el Santo, se encontró en una de esas cuevas de los alfareros una imagen de la Virgen María, escondida allí por los cristianos que habían sobrevivido a la dominación musulmana. En torno a esa imagen se construyó una pequeña ermita franciscana, que durante más de un siglo y medio sería el único edificio del lugar.

El paso de ermita a monasterio se produjo a finales del siglo XIV. En 1394, el arzobispo de Sevilla don Gonzalo de Mena y Roelas entregó la ermita a los franciscanos, pero apenas unos años después, en 1400, decidió que fueran los monjes cartujos, la Orden de San Bruno, quienes levantaran un monasterio en ese lugar. Aportó los terrenos y los fondos necesarios, y así nació el Monasterio de Santa María de las Cuevas, el nombre que conserva hasta hoy.

El esplendor: patronazgo nobiliario y arte de primer nivel

Durante los siglos XV y XVI el monasterio vivió su etapa de mayor esplendor, gracias al patronazgo de algunas de las familias más poderosas de Sevilla. Los Enríquez de Ribera fueron los principales benefactores: Per Afán de Ribera contribuyó a la construcción del templo primitivo, que se amplió en los primeros años del siglo XVI, y la familia utilizó la sala capitular como panteón familiar. Los sepulcros marmóreos de don Pedro Enríquez de Quiñones y doña Catalina de Ribera y Mendoza, conservados en esa sala, son uno de los conjuntos funerarios más importantes del gótico sevillano.

El patrimonio artístico acumulado durante estos siglos fue de primer orden. Para decorar sus espacios trabajaron pintores como Francisco de Zurbarán, Bartolomé Esteban Murillo, Alejo Fernández y el escultor Pedro Roldán, entre otros. La Cartuja fue durante el Siglo de Oro uno de los centros artísticos más importantes de Sevilla.

Cristóbal Colón y la Cartuja

Uno de los capítulos más conocidos de la historia del Monasterio de la Cartuja es su relación con Cristóbal Colón. El almirante tenía un vínculo especial con la Cartuja: frecuentaba el monasterio, se alojaba allí en sus estancias en Sevilla y dejó en manos de los monjes cartujos documentos y objetos personales. Cuando murió en Valladolid en 1506, su hijo Diego encargó que sus restos fueran trasladados a la Cartuja de Sevilla.

Los restos de Colón permanecieron en la Cartuja de Sevilla durante varias décadas, antes de ser trasladados posteriormente a otros destinos: Santo Domingo, La Habana y finalmente la Catedral de Sevilla, donde un sepulcro monumental los acoge desde 1902.

La invasión francesa y la desamortización: el fin de la vida monástica

El siglo XIX trajo dos golpes que acabaron con la vida religiosa del monasterio. El primero llegó en 1810, con la invasión francesa: el ejército de Napoleón saqueó el monasterio, destruyó prácticamente toda su decoración y convirtió la iglesia en cuadra para los caballos. Los monjes cartujos fueron expulsados y huyeron a Portugal, aunque regresaron en 1812 cuando las tropas francesas abandonaron la ciudad.

El segundo golpe fue definitivo. Entre 1835 y 1836, durante la regencia de María Cristina de Borbón, se produjo la desamortización de Mendizábal, que supuso la expulsión permanente de los monjes y la expropiación de sus bienes. El monasterio quedó vacío y fue puesto a la venta. En 1838 fue adquirido por el empresario de origen inglés Carlos Pickman, que lo compró a la Junta de Enajenación de Conventos Suprimidos para instalar en él una fábrica de loza y porcelana.

La fábrica Pickman: los hornos que cambiaron la silueta del monasterio

La transformación del monasterio en fábrica industrial fue radical. Carlos Pickman instaló en los claustros y dependencias del antiguo convento los hornos y la maquinaria necesaria para producir loza y porcelana al estilo inglés. El elemento más visible de esta etapa son las altas chimeneas de los hornos de botella que hoy siguen en pie y son visibles desde el otro lado del Guadalquivir, formando parte de la silueta característica de la isla.

La fábrica Pickman estuvo en funcionamiento durante más de ciento cuarenta años, hasta 1982, cuando la producción se trasladó a unas instalaciones modernas en otro punto de la ciudad. La empresa, que lleva el nombre de la Cartuja de Sevilla, sigue existiendo en la actualidad y es una de las marcas de loza más reconocidas de España. Durante ese siglo y medio de actividad industrial, la estructura del antiguo monasterio fue profundamente alterada: se levantó una chimenea en lo que fue el claustro principal, se instalaron los hornos de botella y se adaptaron los espacios religiosos a usos industriales.

La Expo 92 y la recuperación del conjunto

Cuando la fábrica cerró en 1982, el conjunto monumental quedó en un estado de abandono considerable. La oportunidad de recuperarlo llegó con la Exposición Universal de 1992. La decisión de ubicar la Expo en los terrenos de la Isla de la Cartuja obligó a acometer una restauración del monasterio que devolvió al edificio buena parte de su dignidad arquitectónica. Durante la celebración de la muestra, la zona de entrada con la capilla de Afuera acogió el Pabellón Real, el espacio de recepción de los jefes de Estado y de Gobierno que visitaron la Exposición.

La Exposición Universal de 1992 acogió a 112 países, 23 organismos internacionales y las 17 comunidades autónomas españolas, y convirtió Sevilla durante seis meses en el centro del mundo. La Isla de la Cartuja, que hasta entonces era una zona degradada y prácticamente sin uso, se transformó en un espacio urbano moderno que después de la Expo albergó el Parque Científico y Tecnológico, Isla Mágica y diversas instituciones culturales y universitarias.

La Cartuja hoy: arte contemporáneo y patrimonio histórico

Desde 1997, el núcleo histórico del monasterio es sede del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), que combina la gestión del patrimonio histórico del edificio con una programación de exposiciones temporales de arte contemporáneo de nivel internacional. Artistas como Ai Weiwei o la colombiana Delcy Morelos han expuesto en sus espacios. El conjunto acoge también el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico y el rectorado de la Universidad Internacional de Andalucía.

El edificio que se puede visitar hoy conserva la iglesia gótico-mudéjar con su portada de arco ojival y sus bóvedas de crucería, los claustros, la sala capitular con los sepulcros de los Ribera, la capilla de Afuera o de la Virgen de las Cuevas, y los hornos de botella de la época Pickman. Es uno de los conjuntos monumentales más complejos e interesantes de Sevilla, y una visita que permite recorrer más de seis siglos de historia en un solo espacio.

Cómo verla desde el río

La Cartuja de Sevilla se encuentra en la Isla de la Cartuja, entre los dos brazos del Guadalquivir. Sus chimeneas de ladrillo, herencia de la época Pickman, son perfectamente visibles desde el río y forman parte del paisaje fluvial de Sevilla que se descubre durante nuestros paseos en barco por Sevilla.

monasterio de la cartuja visto desde el rio guadalquivir

Otra forma de descubrir el Monasterio de la Cartuja es con el autobús turístico verde de Sevilla. Con su sistema Hop on-Hop off, podrás bajar y subir todas las veces que quieras durante las 48 horas que dura el ticket, incluyendo la parada que está justo al lado del monasterio.

La Alameda de Hércules de Sevilla

La Alameda de Hércules es uno de los espacios públicos con más historia de Sevilla. Se trata de un gran paseo arbolado de casi 500 metros de longitud situado en el centro-norte del casco histórico, rodeado de bares, restaurantes y salas de conciertos, y considerado el jardín público más antiguo de España y uno de los más antiguos de Europa. Fue creado en 1574, lleva más de cuatro siglos siendo un punto de encuentro para los sevillanos, y hoy combina patrimonio histórico con uno de los ambientes más animados y diversos de la ciudad.

foto de la alameda de hercules actual en sevilla
Por Gzzz – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=18392468

El origen: de cauce del Guadalquivir a paseo público

La historia de la Alameda empieza mucho antes de su creación como paseo. Durante siglos, la zona fue un meandro del río Guadalquivir que fue quedando fuera del cauce principal a medida que el río se desplazaba hacia el oeste. El resultado era una zona baja, pantanosa e inundable, conocida como la Laguna de Feria, que se llenaba de agua cada vez que el río crecía.

En 1574, el asistente de la ciudad Francisco Zapata y Cisneros, I conde de Barajas, decidió sanear el terreno y transformarlo en un espacio de recreo. Se drenó la zona con acequias, se niveló el suelo con escombros y áridos, y se trazaron tres calles longitudinales plantadas con álamos, que le dieron su nombre original. El resultado fue el primer paseo público ajardinado dentro del recinto urbano de una ciudad española, y una referencia que se copió después en otras ciudades de España y América.

Las columnas: de dónde vienen y qué representan

El elemento más reconocible de la Alameda son sus columnas, y tienen una historia propia. En el extremo sur del paseo se encuentran dos columnas romanas de granito con capiteles corintios que fueron trasladadas hasta allí en 1576 desde las ruinas de un templo romano ubicado en la actual calle Mármoles, en el barrio de Santa Cruz. De las seis columnas originales del templo, tres se conservan en su ubicación original en la calle Mármoles, dos se trasladaron a la Alameda y uno se partió durante el transporte.

Sobre estas columnas se colocaron en 1578 dos estatuas obra del escultor Diego de Pesquera: Hércules, el héroe griego considerado fundador mítico de Sevilla, y Julio César, al que la tradición atribuía el cierre de la ciudad con murallas.

En el extremo norte del paseo hay otras dos columnas, más modernas. Fueron añadidas en 1764 y están coronadas por leones que sostienen los escudos de España y el NODO de Sevilla. Son obra del escultor Cayetano de Acosta, el mismo que realizó los retablos de la Colegiata del Salvador. En esa misma reforma se plantaron 1.700 álamos adicionales y se incorporaron tres fuentes más al paseo.

columnas de la alameda de hercules

Cuatro siglos de historia en un mismo espacio

Desde su creación, la Alameda fue el paseo de moda de la aristocracia sevillana del Renacimiento y el Barroco. Durante el Siglo de Oro, cuando Sevilla era el centro del comercio con América, era el lugar donde la alta sociedad salía a ver y a ser vista. En el siglo XIX vivió su momento de mayor esplendor: el paseo se llenó de teatrillos, quioscos, cafés cantantes y puestos, y se convirtió en un centro cultural y de entretenimiento de primer orden.

La primera mitad del siglo XX fue también una etapa activa, con festejos populares, murgas carnavaleras y una vida de barrio intensa. Pero la segunda mitad del siglo trajo una etapa de deterioro: la Alameda pasó a ser conocida como una zona conflictiva, con prostitución y tráfico de drogas, de la que tardó décadas en recuperarse.

La recuperación llegó a finales del siglo XX y se consolidó con la remodelación integral de 2008, que se terminó oficialmente en diciembre de ese año. Las obras incluyeron la sustitución del suelo de albero por un pavimento de baldosas de colores, la renovación completa del mobiliario urbano (farolas, bancos, fuentes, pérgolas) y la restricción del tráfico rodado. También se construyó bajo el paseo un tanque de tormentas de 24 metros de profundidad y 11.500 metros cúbicos de capacidad para absorber las aguas de lluvia y evitar las inundaciones que históricamente habían afectado a la zona.

La Alameda hoy: ambiente, cultura y gastronomía

Hoy la Alameda de Hércules es uno de los espacios más dinámicos y diversos de Sevilla. Durante el día es un paseo tranquilo con zonas de juego infantil y terrazas a la sombra. A media tarde y por las noches el ambiente cambia: las terrazas se llenan, la música sale de los locales y la Alameda se convierte en uno de los puntos de referencia del ocio alternativo de la ciudad, con bares, salas de conciertos independientes, arte urbano y una mezcla de público local y visitante que no se encuentra en ningún otro rincón del centro histórico.

foto de la alameda de hercules en sevilla en la actualidad
Por Gzzz – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=18392468

El barrio que rodea la Alameda conserva también edificios históricos de interés, como la Casa de las Sirenas, un palacete del siglo XIX reconvertido en centro cultural, y el Palacio de los Marqueses de la Algaba, uno de los mejores ejemplos de arquitectura gótico-mudéjar civil de Sevilla.

Una de las mejores formas de llegar es con el bus turístico verde de Sevilla. Con su sistema Hop on-Hop off podrás bajarte y subirte todas las veces que quieras en cualquiera de sus paradas, incluyendo la de Resolana, desde la que podrás llegar a la Alameda en pocos minutos.

La Alameda de Hércules es uno de esos lugares que no aparecen en todos los itinerarios turísticos, pero que los que conocen Sevilla de verdad siempre recomiendan. Casi 500 años de historia concentrados en un paseo que ha sido laguna, jardín aristocrático, centro flamenco, zona conflictiva y barrio de moda, y que hoy es simplemente uno de los mejores sitios de la ciudad para sentarse a tomar algo y disfrutar el momento.

Qué hacer en Sevilla en junio: planes para todos los gustos

Junio es uno de los mejores meses para visitar Sevilla. Las temperaturas son más llevaderas que en pleno verano y la ciudad tiene todavía la energía de la primavera. Además, junio arranca con una de las celebraciones más importantes del calendario sevillano: el Corpus Christi, festivo local que convierte el primer jueves del mes en uno de los días grandes de la ciudad. Desde Cruceros Torre del Oro te traemos algunos de los mejores planes de Sevilla en junio para disfrutar la ciudad durante este mes.

Mejores planes de Sevilla en junio

Corpus Christi: el gran evento de junio en Sevilla

El jueves 4 de junio de 2026 es festivo local en Sevilla por el Corpus Christi, una de las celebraciones religiosas y culturales más antiguas de la ciudad. La procesión parte de la Catedral a primera hora de la mañana con un cortejo de cerca de 4.000 personas, nueve pasos y la Custodia de Arfe, una de las piezas de orfebrería más valiosas de España.

Las calles del centro histórico se decoran desde la víspera con altares, escaparates ornamentados y plantas aromáticas, y la Plaza de San Francisco acoge las portadas ornamentales que sirven de pórtico al paso del cortejo.

Paseo en barco por el Guadalquivir

Una de las mejores opciones para disfrutar de Sevilla en verano y evitar el calor de las calles es subirte a uno de nuestros barcos y ver la ciudad desde el río. Nuestros paseos en barco por Sevilla salen desde la Torre del Oro y duran aproximadamente una hora, con audioguía incluida en varios idiomas que va explicando los monumentos y la historia de la ciudad mientras navegas.

Desde la cubierta del barco se ve la Torre del Oro, el Puente de Triana, la Plaza de Toros de la Maestranza o Torre Sevilla, entre otros puntos de interés. Es una perspectiva de la ciudad completamente distinta a la que ofrece la visita a pie, y una hora en el río con la brisa del Guadalquivir es una forma muy agradable de descansar durante la jornada. El atardecer tiene una luz especialmente bonita sobre el río y es el momento más recomendable para hacer el recorrido en verano.

Autobús turístico verde: la ciudad entera sin andar

El autobús turístico verde de Sevilla recorre los principales monumentos de Sevilla con sistema de hop-on hop-off: puedes subirte y bajarte en cualquier parada, visitar lo que más te interese y volver a subir en el siguiente bus. El recorrido cubre la Plaza de España, el Parque de María Luisa, la Torre del Oro, el barrio de Triana, la Maestranza, el Puente de la Barqueta, el Arco de la Macarena y la Isla de la Cartuja, entre otros puntos.

Los autobuses tienen cubierta descubierta en la parte superior, perfecta para hacer fotos, y llevan audioguías en varios idiomas. En verano, las salidas de primera hora de la mañana o las del final del día son las más cómodas para evitar el sol del mediodía. Es una opción especialmente práctica si viajas con niños, personas mayores o simplemente quieres hacerte una idea general de la ciudad antes de decidir qué visitar con más detalle.

Si quieres hacer tanto esta actividad como el paseo en barco, puedes disfrutarla con descuento con nuestro Pack Adventure de Actividades en Sevilla.

Espectáculo flamenco en Sevilla

Sevilla es la ciudad donde nació el flamenco, y ver un espectáculo flamenco en Sevilla en directo es una de las experiencias que no se pueden perder. En verano, cuando la ciudad se anima por las noches, asistir a un tablao es una de las opciones más recomendables para las horas en que el calor ya ha bajado.

Flamenco El Real, situado en el barrio de Triana, ofrece espectáculos de flamenco auténtico con baile, cante y guitarra en un espacio íntimo y con mucho ambiente. Triana es el barrio más vinculado a la historia del flamenco en Sevilla, y verlo allí tiene un valor añadido que no tienen los tablaos del centro. Es un plan ideal para las noches de verano, combinable con una cena previa en cualquiera de los restaurantes de la calle Betis o del barrio.

Con el ticket de Cruceros Torre del Oro, del Autobús turístico verde o cualquiera de nuestros packs, tienes incluida una visita guiada por la Triana más flamenca, en la que un guía experto te irá contando la historia e importancia de este arte en la ciudad. Esta visita guiada acaba justo en la puerta de Flamenco El Real (entrada no incluida), para que el espectáculo sea aún más sorprende.

Isla Mágica y Nao Vigía

Isla Mágica es el parque de atracciones de Sevilla, situado en la Isla de la Cartuja, y en verano añade Aqua Mágica (con entrada aparte no inclúida), su zona acuática con toboganes, piscinas de olas y atracciones para refrescarse. Es el plan familiar por excelencia para los días de más calor, con atracciones para todas las edades y la posibilidad de combinar la visita al parque con la zona de agua en el mismo recinto.

Dentro de Isla Mágica se encuentra la Nao Vigía, el globo aeroestático que te permite ver la ciudad desde las alturas. Aunque también tiene ticket por separado, con la entrada de Cruceros Torre del Oro tienes descuento tanto para el Globo como para el Parque.

Acuario de Sevilla

El Acuario de Sevilla está situado junto al río, en el Muelle de las Delicias, muy cerca de la Torre del Oro. Cuenta con más de 400 especies de animales de todos los océanos del mundo y es una de las visitas más completas para hacer en familia, especialmente durante las horas centrales del día, cuando el calor en la calle es más difícil de soportar.

El recorrido del acuario incluye varios ecosistemas diferenciados: el Océano Ártico, el Mar de los Sargazos, el Pacífico, el Atlántico, el Mar Rojo y el Amazonas, entre otros. Con ticket de Cruceros Torre del Oro se accede con un 10% de descuento. Una opción perfecta para un mediodía de verano en Sevilla.

Museo de las Ilusiones

El Museo de las Ilusiones de Sevilla es uno de esos lugares que funcionan bien con niños de cualquier edad y también con adultos. Ilusiones ópticas, habitaciones que desafían la percepción, espejos infinitos, hologramas y experiencias interactivas que mezclan el entretenimiento con la explicación científica de cómo funciona la visión y el cerebro.

Es un plan de interior ideal para las horas de más calor, y está pensado para que los visitantes participen activamente: casi todo se puede tocar, probar y fotografiar. En Cruceros Torre del Oro te ofrecemos nuestro Pack Sevilla en Familia, que combina el paseo en barco por el Guadalquivir con la entrada al Museo de las Ilusiones con descuento. Un pack pensado especialmente para familias con niños que quieren combinar una actividad al aire libre con un plan de interior en el mismo día.

Sevilla FC Stadium Tour

Para los aficionados al fútbol o para cualquiera que quiera conocer uno de los estadios más emblemáticos de España, el Sevilla FC Stadium Tour permite recorrer el interior del Ramón Sánchez-Pizjuán: los vestuarios, el túnel de vestuarios, el banquillo, el campo y las zonas de trofeos y exposición del club. El Sevilla FC es uno de los clubes con más historia de España y el estadio tiene una capacidad de más de 43.000 espectadores.

Con el ticket de Cruceros Torre del Oro se accede al Stadium Tour con un 20% de descuento. Es una actividad que puede hacerse en un par de horas y que combina bien con una visita al barrio de Nervión, donde está ubicado el estadio.

Consejos prácticos para el verano en Sevilla

El calor en Sevilla en julio y agosto es real y hay que tomárselo en serio. Algunas recomendaciones que ayudan a disfrutar mejor:

  • Organiza las actividades al aire libre para primera hora de la mañana o a partir de las 19:00, cuando el sol ya no quema de la misma manera.
  • Lleva siempre agua encima. Las fuentes públicas en parques y plazas permiten rellenar botellas durante el paseo.
  • Usa protección solar alta y renuévala cada dos horas si estás al aire libre.
  • Los espacios de interior son los mejores aliados para las horas de 13:00 a 18:00.
  • Las noches de verano en Sevilla son largas y agradables: la ciudad se anima después de las 21:00 y muchas actividades culturales empiezan a esa hora.
  • Si viajas con niños pequeños, organiza una siesta a mediodía y reserva la tarde-noche para las actividades más movidas.

Sevilla en verano requiere planificación, pero ofrece a cambio una ciudad diferente a la de primavera: más tranquila, más local y con una programación nocturna que hace que las noches largas de julio y agosto sean de las mejores del año. Nosotros te esperamos junto a la Torre del Oro para empezar el día como merece: desde el río, con la brisa del Guadalquivir y Sevilla desplegándose a ambos lados.